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martes, 25 de noviembre de 2025

MIGRANCIA (SOBRE POEMA DE CHILE)

Migrancia (Verónica Grunewald) –¡Tanto caminamos mama! MI niña alborotada, pajarita dulce y cansada. Te llevaré en mis brazos este último trecho. Espera que te cargue y con la lliclla te amarre a mi espalda, mirando hacia el frente. ¿Ves esas luces allá a lo lejos? Si no me equivoco mi niña, detrás de esas luces hay una tierra de encanto. Tiene un interminable desierto, cerros colmados de metales y en medio de ellos, misteriosos valles son besados por soberbios riachuelos. Esa tierra lleva también una eterna costa que toca el océano que se dice Pacifico. –Cómo lo dices mama… Y eso que no te he contado chiquita, lleva volcanes con fumarolas y hierbas sanadoras en los jardines de sus gentes. Lagos y cascadas junto a montañas nevadas. Bosques de alerce y pinares y avecillas que los habitan. Y en las ciudades, me han contado, se pueden ver altos edificios de ventanales brillantes que hacen guiños a las nubes y rucas bajo los puentes por donde no hay yacarés. –Dime mama y en ese país ¿A nosotras nos dejarán entrar? ¿O seguiremos las huellas que el indio dejó en el barro? Las seguiremos, es cierto mi niñita pies morenos. Las seguiremos en ese país bueno, desde las cumbres del altiplano hasta la orilla del mar. Y vestiremos nuevos trajes multicolores para danzar. Nuestras faldas giraremos, desde el imponente Morro de Arica hasta el paralelo 90 latitud sur. Llevaremos muy dentro al indio. Invitaremos a danzar a los abuelos viajeros que construyeron ese país. El chino de la salitrera, el italiano del puerto y el libanés que vendía telas. El riguroso alemán y tantos, tantos otros de tierras lejanas que vinieron como nosotras a trabajar y soñar. En nuestros nuevos trajes llevaremos todos los colores. Danzaremos por la sorprendente y estrecha geografía de esa esa tierra. Por sus rutas avanzaremos de norte a sur girando nuestras amplias faldas. Nos acompañarán los Lumbanga con los hijos de la Chimba y sus tambores sonarán como latidos de un gigantesco corazón encendido al sur de América. Paso a paso giraremos, será una sola danza bajo una sola estrella, la de su bandera que también será la nuestra. –¿Sabes? como el disco de Newton girando y girando sin parar, en algún momento todo será blanco como en el Polo Sur. –Mama ya quiero danzar. –Camina ahora que falta poquito. –¿Lo escuchas? El viento me habla bonito, como un duende quiere jugar conmigo. ¡Mama para! Ya es hora de guarecerse del viento, buscar refugio y brasero. Asar piñones, pelar castañas. Encontrar en esta nueva tierra eso que llaman casa.

martes, 7 de agosto de 2018

Haitiano soñador


Haitiano  soñador

Jean Yves  es un soñador.  Sonríe mientras sueña que regala los chiches que vende sobre una manta.  Con sus zapatos de charol danza en medio de la Estación Central, las chicas lo aplauden, las madres lo quieren adoptar, los perros  quieren ser sus  amigos, los carabineros lo buscan para darle un mensaje del  presidente.   Sonríe. Caen las hojas de los árboles y Jean Yves corre, corre, corre por la plazoleta del bandejón central de la Alameda.  No sabe qué hizo ni entiende lo que pasó. Solo corre abrazado a su manta, porque los demás corren también.
(microcuentos)

martes, 27 de marzo de 2018

Color piel (EXISTE?) PARTE

(texto disponible también en Sitio  CERO)
http://sitiocero.net/2018/01/el-color-piel-protocolo-para-la-superacion-de-lo-terrestre/

En el taller de pintura la profesora preguntó ¿Saben hacer el color piel? La pregunta me dejó confusa. ¿Color piel? ¿Existe un color piel?  En  el intento de dar respuesta a la pregunta, no sobre el saber hacer un color piel, sino en la duda que me produce la existencia del mismo, debo dejar  constancia de mi cercanía con los seres celestiales. Se les llama de esa manera pues habitan en el cielo. ¿Han oído mencionar el color celeste cielo?
Por lo demás, doy fe que en llamado cielo, se encuentran brillantes almas de todo tipo. En común tienen la bondad y la alegría. Muchos de los que llegan allí, como son tan buenos, solo siguen brillando en su bondad. Pero como todos los sistemas organizacionales, los procesos son perfectibles y en eso han estado trabajando. Sé que mejorarán los procesos de admisión, los  criterios de inclusión. También revisarán los cupos de equidad.
Lo anterior se produce porque no es lo mismo ser un alma buena en medio de la guerrilla y la barbarie de algunos países africanos, que un alma buena que vivió siempre en Europa.  No es lo mismo. No es lo mismo un alma buena, que acaba de pedir perdón a los ochenta años terrestres que un alma buena de veinticinco. Tampoco es lo mismo un alma buena producida en un cuerpo negro. Se ha tomado nota de las diferencias  que se producen en la percepción distorsionada de los creados, los humanos,  respecto del color  que le corresponde vivir a cada ser. Unos se miran a otros en forma distinta.
Sobre los colores, lo que sé es que en verdad fue una inspiración del Jefe. A  último momento se entretuvo distribuyendo  el arcoíris en el universo y como en definitiva, él es un artista maestro. Su último movimiento fue casi como poner su firma sobre la tela,  y lanzó una pincelada sobre lo máximo creado. La especie humana sobre la tierra.
No tienen idea de lo que le pesa, a veces, ese arranque de grandeza y de creatividad. ¿Qué hubiese sucedido si todas las cubiertas fuesen iguales? Nunca él imaginó que los humanos iban a entretenerse tanto y a someter unos a otros, solo por su color. Nunca pensó que el color de la piel abriría o cerraría puertas.
(Observación) El cielo está lleno de almas buenas, ángeles, serafines, querubines y ninguno es blanco. En verdad ese no es un color. Al cielo llegan transformados en su color favorito. Y se han visto almas tan buenas, tan buenas que destellan todos los colores del arcoíris. Todos. Eso es maravilloso. Hubo una época en que se dividían entre azules y rosa. Con los años comenzaron a llegar algunas almas que tenían más tendencia a la combinación de estos tonos, entre rosa y azul y hoy en verdad, la gran mayoría está en esa gama. Malvas, obispo, magenta, lila, morado. En fin, los arreboles, el atardecer, las primeras horas de la madrugada, toda esa belleza de la creación terrestre, se puede ver reflejada en muchas de las almas. Son hermosos, como el centro del cielo. Todos felices con su color favorito.
De todos modos, Él sabe, desde antes, el camino que debe recorrer cada uno en su paso por la vida terrestre. Y generoso concede. Negra. Pobre y negra. Desde allí surgen almas que sonríen ¡Sonríen! Son capaces de sonreír, a pesar de todo.  Y los que cantan ¡Cómo cantan! Ponen voces en las mujeres que callaron, en las que fueron esclavizadas y no llegaron a un puerto, en las que lanzaron por la borda por débiles o enfermas. Ellos y ellas, los de cubierta negra ¡Son capaces de cantar!  ¿Cómo cantan? Son capaces de  alegrar con sus voces, son capaces de emocionar. Es una forma de reparación, las almas que vistieron de negro durante su vida terrestre, tienen prioridad. Por valentía. Ellos que nacieron vestidos con cuerpo negro, tienen prioridad.
Aún no son perdonados lo que experimentaron con ellos. Aún no son perdonados quienes los engrillaron, los castigaron y los negaron. Los negaron. ¿Cómo permitieron eso? ¡Los negaron! ¿Qué clase de humanidad se niegan a sí misma? Todos partieron desde el mismo lugar. Todos comenzaron en el mismo paraíso. Ninguno tenía derecho de someter al otro por su color, sus creencias, sus costumbres. ¿Qué clase de bastardo fue capaz de idear eso? Me pregunto eso.

(Fragmento de “Protocolo de Ángeles” documento en construcción, misma autora)